Estella Borgoño (nombre cambiado) tiene 14 años y participa en el programa Invierte-en-una-Vida, así como es alumna en ESTAR, la escuela primaria de CENIT. Estella tuvo que dejar la escuela cuando tuvo ocho años para aumentar el sueldo escaso de su familia. Estaba vendiendo frutas y caramelos en las calles del barrio Santa María. Pasó casi tres años trabajando hasta 14 horas por día en esas calles sucias y peligrosas. Tuvo la suerte de conocer uno de nuestros voluntarios del programa Alcance a las Calles. Él la apoyó y la inscribió en el programa Invierte-en-una-Vida. Le fue asignado un padrino de los Estados Unidos quien paga su matrícula, sus gastos médicos y dentales y ayuda con la comida para ella y su familia. Estella también se inscribió en el programa Nivelaciones, que fue diseñado para niños que se perdieron un tiempo significante de la escuela y les ayuda recuperar el material que les falta. Hoy día, Estella es una estudiante regular y buena en la escuela de CENIT y va a empezar su primer año del colegio el año que viene. Ya no trabaja en las calles y sueña con graduarse y abrir su propia tienda o trabajar en un salón de belleza algún día.